Los kilos se van yendo poco a poco, y con la bajada estoy encontrando nuevas sensaciones y recordando otras que creía olvidadas. Por eso he hecho una lista de cosas positivas a modo de resumen de estos tres meses.

  1. AGILIDAD. Un dato objetivo que me dio un fontanero es que un saco de cemento suele pesar 20 kilos. Ahora mismo es como si hubiese estado llevando dos sacos de cemento durante toda mi vida y ya no los llevase. Probad a cargar con uno para comparar. Ahí es donde noto la agilidad.
  2. RESISTENCIA FÍSICA. Va ligado con lo anterior. Antes era carne de ascensor y de automóvil. Ahora ando más y utilizo las escaleras porque no siento ahogo cuando subo. Es otra de las claves para sentirse bien.
  3. RESPIRACIÓN. Respiro mejor. Noto que mi pecho se hincha y no necesito utilizar músculos accesorios.
  4. RONQUIDOS. Ya hablé del tema. Apenas ronco y ahora la gente soporta dormir a mi lado.
  5. VELOCIDAD. Cuando ando noto que voy más rápido, y llego a hacer la misma distancia en la mitad de tiempo.
  6. CUCLILLAS. Curiosa postura que para mí era imposible y que poco a poco voy dominando.
  7. DE PINTXOS. Alguna vez que he ido, me basta con un buen pintxo para cenar. Cocina en miniatura de calidad como tenemos en Donosti. Antes, cuatro o cinco ya caían.
  8. AHORRO. Lo anterior es sólo un ejemplo. Menos comida supone menos gasto. Cazo pequeño, tuppers… para ayudarnos en la cocina.
  9. CAMISETA DE LA REAL. Volver a ponerme mis colores en el año del centenario ha sido de lo más emocionante.
  10. ACTUALIZAR LA BARRA. Cada vez que entro en el panel de control para actualizar la barra de progresión de peso e IMC me llevo otra alegría. Más o menos cada tres días, a veces menos.

Estos son sólo los diez primeros, porque me he puesto a hacer la lista y me han salido 20. ¡20 motivos de alegría!