¿Años? No. 40 Kilos menos. Sorpresa grata, aunque por otro lado esperada, hoy por la mañana en la báscula.

Parece mentira que hace dos meses y medio pesase 40 kilos más, que me costase respirar, que sudase muchísimo o que mis ronquidos los oyesen todos los vecinos.

¿Y lo que he pasado?  Pues he pasado una alergia, que está en el lado negativo de la balanza, y también noto más frío. Pero por fin puedo llevar la camiseta de mi equipo, mis pantalones han dejado de parecerse a un saco y tengo una analítica que muchos quisieran. ¡Ah! y no dejo de probarme ropa vieja o de mi hermano, que poco a poco me va valiendo. Y es que las X de la talla van desapareciendo aunque miro una camiseta talla L de mi hermano y no me veo, al menos de momento.

¿Siguiente meta? Otros 10 menos, combinándolos con algo de ejercicio más intenso ahora que puedo. Así, mi IMC dirá que he dicho adiós a la obesidad mórbida y que sólo tengo obesidad de grado III. Pero poco a poco, que paso a paso se hace el camino.